Son las siete de la mañana, ya cargaste el tanque y cuando salís al lote te das cuenta de que se levantó viento. Nada dramático, pero lo suficiente para que empieces a hacer la cuenta mental de siempre: ¿aplico igual y me arriesgo a que la mitad del producto se vaya para el alambrado, o desengancho y pierdo la mañana? Esa duda, repetida veinte veces por campaña, es plata.
La boquilla antideriva ASJ CFA 110° existe justamente para achicar esa ventana de duda. No hace magia con el viento, pero cambia bastante las reglas del juego.
Qué hace distinto a esta boquilla
Una boquilla de abanico plano común rompe el líquido en un montón de gotas, y buena parte de esas gotas son finas. Las finas son las que mejor cubren la hoja… y también las primeras que se lleva el viento. Ahí está el problema de siempre.
La CFA es de inducción de aire: adentro tiene un canal que mezcla aire con el caldo antes de que salga. El resultado son gotas más grandes, cargadas de burbujitas, que pesan lo suficiente como para bajar derecho al cultivo en lugar de quedar flotando. Cuando esa gota grande impacta contra la hoja, revienta y se reparte en gotas más chicas. Es decir: viaja pesada y cubre liviana.
ASJ declara una reducción de deriva de hasta el 85% en presencia de viento comparada con un abanico plano estándar. Traducido: podés seguir aplicando en condiciones donde antes te frenabas, y el producto termina donde lo pagaste.
La presión importa más de lo que parece
Este es el punto donde más gente se equivoca. La CFA necesita presión para trabajar bien. El rango que recomienda el fabricante va de 2,5 a 5 bar (unos 35 a 75 psi), y tolera hasta 7-8 bar sin drama.
Si la hacés trabajar por debajo de eso, el abanico no termina de formarse y la aplicación se te vuelve despareja. Y si te vas muy arriba de presión, empezás a generar gotas más finas y perdés justamente la ventaja antideriva que fuiste a buscar. El punto dulce está en el medio, y ahí la boquilla rinde muchísimo.
Los caudales van del 01 al 05, con el código de colores de la norma ISO 10625 — el mismo que ya conocés: naranja 01, verde 015, amarillo 02, violeta 025, azul 03, rojo 04, marrón 05. Si venías usando abanico plano, el color que tenías puesto es un buen punto de partida.

Si querés afinar el número en vez de ir a ojo, tenés dos herramientas nuestras que te lo resuelven en un minuto: el calculador de boquillas y la tabla de boquillas a 50 cm. Y si querés entender el criterio de fondo, está explicado con calma en cómo elegir tu pastilla de pulverización.
Para qué sirve, y para qué no
Donde brilla: herbicidas, en especial sistémicos y aplicaciones donde la deriva es un problema real (vecinos, cultivos sensibles, escuelas, cursos de agua). También anda muy bien con fertilizantes líquidos y en aplicaciones al voleo.
Donde conviene pensarlo dos veces: si necesitás penetrar un canopeo cerrado con un fungicida de contacto, la gota gruesa juega en contra. Ahí una boquilla de gota más fina o un doble abanico te va a dar mejor cobertura, aunque tengas que ser más cuidadoso con las condiciones. No hay boquilla que sirva para todo: por eso a muchos les conviene tener dos juegos y cambiar según la aplicación.
Material y compatibilidad
La CFA es italiana y está hecha en Delrin®, un polímero técnico con muy buena estabilidad química frente a agroquímicos. Es un material noble, se desarma entera para limpiarla y aguanta bien el uso de campaña. Ojo: como toda boquilla plástica, es un consumible. Si aplicás fertilizantes muy abrasivos o hacés muchísimas horas por año, la cerámica te va a durar más — es una decisión de costo por hectárea, no de calidad.
En cuanto al montaje, reemplaza directamente a cualquier abanico plano estándar: entra en las tapas de portapicos TeeJet, ARAG, Hypro y compatibles, sin modificar nada. La excepción conocida son los sistemas Hardi snap-fit, que necesitan una tapa adaptadora para aceptar boquillas de conexión rápida.
El detalle que arruina una buena boquilla
Podés poner la mejor boquilla del mercado, pero si el antigoteo del portapico está vencido, te vas a encontrar con la barra chorreando cada vez que cortás. Es el repuesto más barato de la barra y el que más problemas evita.
Un dato que conviene tener claro: el diafragma antigoteo viene en dos materiales y no son intercambiables a ciegas. El EPDM es el estándar y va perfecto con agua y con la mayoría de los herbicidas de uso corriente; el Viton es el que tenés que pedir cuando el caldo lleva solventes, aceites minerales o formulaciones tipo EC. Poner EPDM donde va Viton es la receta segura para que el diafragma se hinche y te empiece a gotear en plena aplicación.
Cómo saber si te está funcionando
La forma más rápida y barata de sacarse la duda es poner tarjetas hidrosensibles en el lote, pasar la máquina y mirarlas. En cinco minutos ves si estás cubriendo bien, si te falta presión o si tenés picos tapados. Es de esas cosas que nadie hace hasta que la hace una vez.
Y si querés estar seguro del caudal real de tus boquillas antes de arrancar la campaña, en el taller tenemos banco de pruebas y podemos verificarte el caudal. Es la mejor manera de detectar las que ya están gastadas y tirando de más — que suelen ser las que te desbalancean toda la barra.
¿Es para vos?
Si aplicás herbicidas, tenés vecinos cerca o cultivos sensibles alrededor, y te pasa seguido tener que decidir si salís o no por el viento: sí, claramente. Si tu problema principal es penetrar canopeos densos con fungicidas de contacto, la CFA te va a servir como segundo juego, no como único.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar la CFA con la misma presión que venía usando?
Si venías trabajando a 2-3 bar con abanico plano común, subí un poco. Por debajo de 2,5 bar la CFA no forma bien el abanico. Es el ajuste más importante al cambiarlas.
¿Qué caudal me corresponde?
Depende de los litros por hectárea que quieras aplicar, la velocidad de avance y el espaciamiento entre picos. Metelo en el calculador de boquillas y te tira el número. Si venías bien con un color, empezá por ese mismo.
¿Entra en mi pulverizadora?
Si tenés portapicos de conexión rápida estándar (TeeJet, ARAG, Hypro y compatibles), entra directo. Si tenés Hardi snap-fit, necesitás la tapa adaptadora.
¿Cuánto dura?
Depende muchísimo del producto, la presión y las horas. El Delrin aguanta bien, pero una boquilla es un consumible: se desgasta y empieza a tirar de más. Por eso conviene chequear el caudal una vez por campaña en lugar de esperar a que se note en el lote.
¿Sirve para fungicidas?
Para sistémicos, sí. Para los de contacto en canopeo cerrado, la gota gruesa te limita la penetración. Ahí es mejor otra boquilla.
¿Tiene garantía?
Como todo producto que vendemos, tiene la garantía legal de 1 año por defectos de fabricación. El desgaste normal por uso no entra en garantía, porque es un consumible.
Lo que necesitás para tu barra
Si tenés dudas con el caudal, con la presión de tu máquina o con qué antigoteo te corresponde, escribinos y lo vemos juntos. Es mejor gastar cinco minutos ahora que una campaña entera aplicando mal.
Ver la boquilla antideriva ASJ CFA 110° y elegir tu caudal →







